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viernes, 14 de octubre de 2011

Manzana acaramelada

Otra noche sin dormir,
escribir sin discutir
palabras buscan parir
momentos que describir,
con su elegante abrir
y cerrar de ojos descubrir
mas allá del cielo existir
sin aire que recibir.
Tus mejillas ruborizadas,
mientras mi alma abrazada
con tu pecho acurrucada
al calor de tu acorazada
razón, que sabe a nada
solo al hielo de tu mirada,
tus alas van cansadas
a la una de la madrugada,
busca el corazón a rebanadas
mientras das otra mascada
a la manzana acaramelada
en la que se transformó mi desalmada
ilusión hacia tu retirada...

miércoles, 5 de octubre de 2011

Anti-oda a María

Si callé porque no sabia
y viví por lo que moría
hoy mi tumba una abadía
donde nadie entraría,
si lo hacen felices no saldrían
como El Cairo caerían
sufrirían y llorarían
entre gladiolos dormirían;
Mi voz una afonía
alquimia que atendería
el dolor que irrumpía
entre pantanos en sequía,
ni tu Dios auxiliaría
mi mirada baldía
la luna de leche fría
en represalia se apagaría.
No quiero amor de una arpía
ser otro barco en tu bahía
con la soledad como compañía
hacemos odas a la agonía,
tu lengua cortaría
para que no mientas más María
mientras tus cartas quemaría
para calentar mi masía.
Cambio sonrisas por poesía
mi alma por Neumonías
monumento a la misantropía
el infierno mi utopía,
mi paz, una violenta lobotomía
el pasado olvidaría
en tu tumba escupiría
para librarme de tu brujería.

lunes, 3 de octubre de 2011

Décimas al perdón

Mi muro de lamentos
soporta mi cruz de cal,
borrando de mis ojos de sal
tanto culposo momento;
Entre nubes muerdo el viento
se hace tarde en mi alcoba
sombras de color caoba
con el vaho ya se mezclan;
Sentidos ya no obedescan
al resentimiento feróz como loba.

Mi capacidad de perdonar
renace entre las cenizas,
mientras mi mirada sumisa
abandona el puerto de mi no-razonar;
Deje de lado mi auto-ilusionar
converso con el silencio sin apuro
sobre lo tonto de mi pasado inseguro
imaduro adicto a las tempestades;
Ahora pierdo de vista tus vanidades
mientras abrazo el cálido futuro.

Pienso en perdonar y perdonarme
caminar a paso firme
del paraíso nunca irme
en superarme pero no olvidarme;
Ya no quiero condenarme
al infierno de los sueños rotos,
de mi paz interna ahora devoto
somos dos furibundos amantes;
Yo no quiero volver a lo que era antes
mi odio hacia tí huyó a un lugar remoto.