Somos ciervos de la luna menguante
robando con blanco guante
cual ladrón con resentimiento,
sonrisas de quién las disfruta
para cobijarlas bajo nuestro egoísmo,
mientras callamos impunes y sollozantes.
Sigueme, querída mia
hacia la mesa a la luz de la nada,
no hay velas ni romanticismo
pués, se las ha llevado la bruma
o el frio polar del norte;
Dame un respíro sin suspiros
que deje sin brillo a tus zafíros,
sin mis huellas a tu camino,
quedandome tan solo en el olvido.
Volveré, no te lo prometo,
pero si lo hago sera como un corcel
galopando entre tus lagrimas de azufre,
entre tu mermada conciencia,
entre tu orgullo tan irónico.
No quiero ser el mas importante,
me es adverso el sentido de propiedad,
solo regalame las herramientas
para lograr nuestros anhelos,
aquellos por los que queremos luchar,
tú solo confía y tomame la mano
mi corazón jamás sola te va a dejar*
Absoluto Amor *
Hace 15 años


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